El gran incendio en el Amazonas, iniciado días atrás, ya ha consumido del orden de 500.000 hectáreas, sin duda un desastre natural. Sin embargo, grandes incendios forestales como este, no son una novedad en el mundo.

En 2015 en los Estados Unidos se quemaron 4,5 millones de hectáreas, uno de los peores años desde 1960. En 2016 se quemaron más de 500.000 hectáreas en sólo un incendio en Alberta, provincia de Canadá, amenazando una parte importante de la producción de petróleo de ese país. En 2018, un problema eléctrico en las líneas de la empresa Pacific Gas & Electric, la mayor distribuidora de electricidad de California, causó un devastador incendio que quemó poco más de 50.000 hectáreas, lo cual derivó en que esta empresa se declarara en bancarrota, al enfrentar demandas por pérdidas evaluadas en más 30 mil millones de dólares.

En los Estados Unidos,