Estudio Abastecimiento Eléctrico: Enero 2022
Enero de 2022
La sequía prolongada está afectando el suministro de electricidad en Chile, una situación que en agosto de 2021 derivó en un decreto con medidas preventivas para evitar el racionamiento. En perspectiva, las actuales reservas de energía en los embalses no son abundantes, pues, no superan el 25% de la capacidad total de almacenamiento.
Descripción
La sequía prolongada está afectando el suministro de electricidad en Chile, una situación que en agosto de 2021 derivó en un decreto con medidas preventivas para evitar el racionamiento. En perspectiva, las actuales reservas de energía en los embalses no son abundantes, pues, no superan el 25% de la capacidad total de almacenamiento.
En este estudio se evalúa el abastecimiento eléctrico del Sistema Interconectado Nacional en el primer trimestre de 2022, enero a marzo. Se consideran las bases preparadas por el Coordinador a fines de diciembre, sin embargo, se actualizan los precios de los combustibles y se programa la restricción local de suministro de petróleo. La operación óptima del sistema interconectado se simula considerando una gestión de riesgo de cola en la operación de los embalses, asumiendo que se prolonga la sequía y que se mantienen cotas objetivo garantizando el cumplimento de sus compromisos de riego. En buenas cuentas, el valor económico del agua embalsada, que define la política de operación de los embalses, se hace más coherente con la actual escasez hidrológica. Los resultados se comparan con la operación que resultaría de seguir las políticas de operación confeccionadas por el Coordinador1.
Los resultados muestran que de continuar con las actuales políticas de operación de los embalses, en el trimestre, el 53% del total de la generación provendrá de centrales termoeléctricas. No hay un déficit inminente en el suministro, sin embargo, a fines de marzo, las reservas en los embalses podrían llegar a sólo un 15% del total, dejando al suministro del próximo trimestre muy expuesto a un nuevo año seco, o bien, a la falla de centrales de gran tamaño.
En el escenario alternativo preparado por BdE, con políticas de operación que incluyen la gestión de riesgo de cola, el sistema contaría, a fines de marzo, con poco más de 900 GWh adicionales en reservas en los embalses, unos 422 MW continuos que estarán disponibles para el siguiente trimestre. En este escenario, se estima que en el trimestre la generación de electricidad con combustibles fósiles llegará al 58% del total de la generación. La generación en base a GNL alcanzará un 7% del total y, en comparación con las políticas del Coordinador, el consumo de este combustible será mayor en un 16%, unos 46 MMm3, por requerimientos de operación económica, es decir, sin necesidad de forzar su despacho en la forma de volúmenes inflexibles. Las centrales a petróleo generarán el 2% de la energía y el consumo de este combustible se mantendrá por debajo del límite diario de distribución local.