El petróleo supera los 70 dólares por barril a medida que crecen las tensiones en Medio Oriente. El crudo Brent, el punto de referencia internacional, subió a US$ 70.07 en las primeras operaciones europeas.

El departamento de estado de Estados Unidos advirtió el domingo que había un mayor riesgo de ataques contra instalaciones petroleras y otros objetivos en Arabia Saudita, en medio de las presunciones de que Irán tomaría represalias.

A propósito de este combustible fósil, Ecuador sale de la OPEP para escapar de los recortes de producción. Esto constata las primeras fracturas en el seno del grupo liderado por Arabia Saudita, en torno a la estrategia que debe seguir para mantener un nivel de precios que satisfaga a los productores.

Ecuador está sobre endeudado, los ingresos públicos no alcanzan para cubrir los gastos —lo que genera más deuda— y una de sus principales fuentes de recursos, el petróleo, está comprometido prácticamente al 100% en el corto plazo. Para evitar seguir sometido a las cuotas de reducción en la producción de crudo, el Gobierno salió de la OPEP. El objetivo de las autoridades ecuatorianas es aumentar la capacidad extractiva, pero los analistas muestran sus dudas sobre su capacidad de alcanzar esa meta.

La catástrofe que vive por estos días Australia con los incendios forestales, motivó el editorial del diario británico The Guardian. Según este medio se han quemado alrededor de 5,5 millones de hectáreas de tierra; un área más grande que Dinamarca y los Países Bajos juntos.

Australia tiene uno de los niveles más altos de emisiones de CO2 per cápita en el mundo y es poco probable que cumpla con su objetivo de reducción modesto de 26% a 28% para 2030. De hecho, el primer ministro Scott Morrinson, ha declarado que los incendios no son nuevos en el país, y ha desviado el papel del cambio climático en lo ocurrido. Incluso, se ha comprometido a mantener la posición de Australia como un exportador de carbón líder en el mundo.

La energía con nulas emisiones de carbono se convirtió en la mayor fuente de electricidad de Gran Bretaña en 2019, entregando casi la mitad de la energía eléctrica del país y por primera vez superando la generación con combustibles fósiles.

Los últimos datos del Sistema Eléctrico Nacional muestran que los parques eólicos, la energía solar y nuclear, junto con la energía importada por cables submarinos, entregaron el 48,5% de la electricidad de Gran Bretaña en 2019. Esto se compara con el 43% generado por los combustibles fósiles: carbón, gas y otras fuentes de carbono como petróleo y diésel. El 8,5% restante fue generado por biomasa, como pellets de madera.

Este hito se produce cuando el Reino Unido entra en el punto medio entre 1990 y 2050, año en el que se ha comprometido a lograr al menos una reducción neta del 100% en las emisiones de gases de efecto invernadero en función de los niveles de 1990, y convertirse en una economía neta de cero emisiones de carbono.

La Industria del litio, principal componente de las baterías, fue impactada por decisión del tribunal ambiental de Antofagasta respecto del uso de agua de la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM) en el desierto de Atacama.

El tribunal dijo que su decisión se basó en la “condición especial de fragilidad” del ecosistema en Atacama, donde se obtiene más de un tercio del suministro mundial de carbonato de litio. El fallo del Primer Tribunal Ambiental cuestiona los planes de 380 millones de dólares de SQM, para expandir la producción de litio y satisfacer la creciente demanda del material utilizado en las baterías de vehículos eléctricos.

Karin Messenger

Editora de Breves de Energía.

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